"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

lunes, 22 de febrero de 2010

De lluvias

A unos metros del diluvio.

Pero para lluvia, o mejor dicho, lluvias, las de las selvas de las "regiones equinocciales", como las llamaba Humboldt. Lluvia horizontal, totalmente vertical o en diagonal; lluvia fina y sutil que se las apaña para calarte sin que te des cuenta o lluvia desmesurada, como si el cielo se vaciase de golpe; lluvia templada o fría; lluvia de minutos o de semanas. Dicen allí que hay veces que la lluvia puede ser femenina - cuando llega sorpresivamente, es inconstante, intercalada con claros y arcoiris - o masculina - cuando es previsible, fuerte, constante y empieza y acaba una vez-.
Uno de los fenómenos relcionados con la lluvia que más nos llamó la atención en la amazonía fue que podía estar lloviendo a raudales en un lugar, mientras que a sólo unos metros no caía ni una gota. O que a una orilla del río Aguarico diluviaba durante horas mientras que en la otra no.
Sin duda, esa debía de ser la lluvía femenina.

Chubasco a la otra orilla del Aguarico.

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