"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

domingo, 14 de marzo de 2010

LUZ DE MARZO


Al fondo el río, discurriendo colmado por su valle neolítico. Los ánades y las garzas, nerviosos, ya se huelen la primavera y a lo lejos se mezclan los mugidos de las vacas, el reclamo del mochuelo y el crotoreo de las cigüeñas… Sonidos antiguos. La caída de la tarde lo embadurna todo de colores imposibles y la cada vez más prolongada sombra del menhir de la Pepina señala al naciente. Algo vibra en el aire. Se acerca el equinoccio vernal.

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