"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

jueves, 3 de junio de 2010

AYAHUASCA. Desde Puerto Bolívar al Cosmos por la "Soga de los Muertos."


Puerto Bolívar es un pequeño puerto fluvial a orillas del Río Cuyabeno, en las cabeceras del Alto Amazonas, los mapas lo señalan justamente en la frontera de las selvas de Colombia y Ecuador. Fue antaño un lugar idílico, cuando convivían en armonía Seicoyas, Sionas y Shuar, hasta que llegaron desde Europa allá por el siglo XVI, las huestes evangelistas del emperador Carlos V, y seguidamente, las de su hijo Felipe, que delegó la búsqueda del Dorado y el País de la Canela, a sus capitanes los Hnos Pizarro, Pedro de Ursúa o Lope de Aguirre entre otros; éste último apodado El Tirano, El Peregrino, o en la versión cinematográfica alemana "La Cólera de Dios," simplemente por rebelarse contra la política imperialista y genocida de la Corona Española en las Indias Occidentales.
Allí en Puerto Bolívar, conocimos en cierta ocasión a Alberto Grefa, un chamán de la tribu Cofán, que hacía las veces de médico espiritual a través de la Ayahuasca y otras como sanador oficial de las comunidades indígenas del río Cuyabeno. En su cabaña comenzó nuestro viaje.
La Ayahuasca, también conocida como "Yagé,"es un preparado de plantas que tiene como base una liana llamada cientificamente Banisteriosis caapi, mezclada con otras especies y hervida durante horas, se obtiene una mixtura de color ocre y de singular sabor a metálico. Sus usos, se basan fundamentalmente: como droga visionaria, como medicina espiritual y sobre todo como transportador esencial para los indígenas en sus viajes cosmogónicos. El nombre de Ayahuasca significa en las lenguas nativas "Soga de los Muertos," que según la religión de estas comunidades, es el único sendero para viajar o comunicarte con las entrañas de la Tierra......las profundas y oscuras aguas de los ríos amazónicos.......o con las bastas regiones del Cosmos. Los efectos de este enteógeno duran aproximadamente cuatro horas, después de esta experiencia sin igual, coincidimos en que los efectos alucinógenos del preparado podrían diferenciarse en cuatro fases bien definidas.
La primera fase se presenta con espasmos seguidos de vómitos a los quince minutos de la ingestión. En la segunda fase sufres una repentina modificación del estado de conciencia, que suele durar de hora a hora y media. En este estado puedes comprender la expresión !!Alucinar en colores!! pues cerrando los ojos y en plena oscuridad de la selva, penetras en un viaje de figuras geométricas y caleidoscópicas en perfecta simetría, donde predominan los colores violetas, verdes eléctricos fosforescentes y amarillos saturados. La tercera fase suele terminar con un viaje de unas dos horas, a mundos desconocidos con alucinaciones representadas por seres zoomorfos con los cuales puedes comunicarte y hasta tocarlos. Es tal el estado modificado de la conciencia, que ves lo que piensas, aún teniendo los ojos abiertos. Para llegar a la cuarta fase, Alberto el Chamán, nos dijo que había que tomarla con regularidad y que para ver al "Rey del Yagé," las dosis tendrían que ser repetidas y mas altas.

En recuerdo a Alberto Grefa....... por enseñarnos otros mundos desconocidos que parten de Puerto Bolívar.











No hay comentarios:

Publicar un comentario