"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

Las fuentes de Darwin



Con una humildad aleccionadora, Charles Darwin relata en su autobiografía - que no ha sido traducida al castellano hasta 2008, 126 años después de su muerte- su afán por contribuir de alguna forma al conocimiento científico de la naturaleza. Como buen sabio que se precie, la modestia y sencillez marcaban su carácter y quizás nunca llegó a sospechar hasta que punto sus postulados supondrían el acta fundacional de la biología como tal, ni que sus teorías darían un vuelco sin precedentes a la relación entre el ser humano y el resto de seres vivos, dando de paso un contundente varapalo a la vanidad de nuestra especie. En esta autobiografía Darwin hace mención a la obra de Alexander Von Humboldt, nuestro naturalista de cabecera, y a la huella que dejó esta en él.

"Durante mi último año en Cambridge leí con atención y hondo interés el Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente de Humboldt. Esta obra y la Introduction on the Study of Natural Philosophy, de sir J. Herschel, suscitaron en mí un empeño ardiente por añadir alguna aportación, aunque fuese la más modesta, a la noble estructura de la ciencia de la naturaleza. Ningún libro, ni siquiera una docena de ellos, me influyó ni de lejos tanto como esos dos."

1 comentario:

  1. Como todos los sabios de verdad, Darwin era muy modesto y bastante humilde. Y la humildad también es una característica del científico auténtico, pues la ciencia duda y la fe asevera.

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