"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

sábado, 30 de octubre de 2010

Las fuentes de Darwin



Con una humildad aleccionadora, Charles Darwin relata en su autobiografía - que no ha sido traducida al castellano hasta 2008, 126 años después de su muerte- su afán por contribuir de alguna forma al conocimiento científico de la naturaleza. Como buen sabio que se precie, la modestia y sencillez marcaban su carácter y quizás nunca llegó a sospechar hasta que punto sus postulados supondrían el acta fundacional de la biología como tal, ni que sus teorías darían un vuelco sin precedentes a la relación entre el ser humano y el resto de seres vivos, dando de paso un contundente varapalo a la vanidad de nuestra especie. En esta autobiografía Darwin hace mención a la obra de Alexander Von Humboldt, nuestro naturalista de cabecera, y a la huella que dejó esta en él.

"Durante mi último año en Cambridge leí con atención y hondo interés el Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente de Humboldt. Esta obra y la Introduction on the Study of Natural Philosophy, de sir J. Herschel, suscitaron en mí un empeño ardiente por añadir alguna aportación, aunque fuese la más modesta, a la noble estructura de la ciencia de la naturaleza. Ningún libro, ni siquiera una docena de ellos, me influyó ni de lejos tanto como esos dos."

1 comentario:

  1. Como todos los sabios de verdad, Darwin era muy modesto y bastante humilde. Y la humildad también es una característica del científico auténtico, pues la ciencia duda y la fe asevera.

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