"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

martes, 23 de noviembre de 2010

PÚRPURA DE TIRO


Conchas de Murex



Según la mitología griega y romana, Helena se encontraba paseando con su perro por la playa de Troya, donde permanecía cautiva. El perro comenzó a mordisquear un caracol marino que las olas habían arrastrado hasta la playa y el hocico se le tiñó de un precioso y desconocido color parecido a un violeta rojizo intenso que llamó la atención de Helena. Hechizada por aquel maravilloso color, hizo que le tiñeran un vestido con él, dando comienzo a la increíble historia del Púrpura y convirtiéndose en la privilegiada que por vez primera lució la que sería la más distinguida de las vestimentas. Según otra leyenda fenicia similar, fueron el dios Melgart y la ninfa Tyrus quienes realizaron el descubrimiento en una playa de Tiro.
En cualquier caso, fuese el perro de Thyrus o el de Helena, la sustancia cuyo origen narraban así los antiguos fue durante casi dos milenios el producto más lucrativo del mundo – incluso más que el oro- y hoy, varios milenios después, continúa siendo único.




Según la tradición, Helena de Troya fue quien disfrutó por vez primera del lujo de vestir con púrpura.


No resulta extraño que en la antigüedad se sintiesen fascinados por el color Púrpura, un color insólito y de inusitada belleza, que aunque a veces es confundido con distintos tonos del violeta, no tiene nada que ver con él. La ciencia moderna ha desentrañado un fenómeno que explicaría el porqué ha despertado tanta fascinación a lo largo de la historia. A diferencia de otros colores similares (violeta, morado, magenta o granate), el púrpura no es un color espectral, sino una mezcla de distintas tonalidades de rojo, azul, violeta y negro. Las tonalidades púrpuras son colores extra-espectrales; de hecho el púrpura no estaba presente en la rueda de color de Newton, aunque actualmente en las ruedas modernas se encuentra entre el rojo y el violeta (Concretamente en la coordenda 1. 640 099 de la gama cromática HTML). Por consiguiente no hay una longitud de onda que pertenezca al color púrpura, ya que solo se produce por dicha mezcla. Por ello, y debido a variaciones en la distribución de los conos receptores de los espectros azul y rojo en la retina humana, entre unas personas y otras existe distinta sensibilidad a la hora de percibir el púrpura. Ante un mismo color púrpura, unas personas lo percibirán más cercano al azul, otras más cercano al violeta y otras más cercano al rojo. Eso explicaría que la atracción ejercida por este color no ha sido igual en todas las personas y que no exista acuerdo entre los estudiosos de la teoría del color a la hora de clasificarlo.
Si a ello se le unen unas características químicas que lo convertían en prácticamente inalterable, su insuperable capacidad para fijarse a los tejidos y unas fuentes de producción extremadamente caras y limitadas, la leyenda estaba servida.

El origen del prodigioso pigmento hemos de buscarlo en las aguas poco profundas del Mediterráneo, hábitat de unos caracoles gasterópodos carnívoros con una vistosa concha y con un tamaño de unos 6 a 12 cms. Se trata de las especies de Múrice, Murex trunculus y Murex brandaris, conocidas en el sur de España –donde, al igual que casi cualquier criatura animada o inanimada, forman parte del repertorio gastronómico- como “Cañadillas”. La glándula hipobranquial de estos moluscos contiene una pequeña cantidad de una secreción líquida que, aunque es transparente mientras permanece en el organismo del caracol, se vuelve amarilla al contacto con el aire y con la luz solar, para después virar sucesivamente a verdosa, roja, violácea y finalmente adquirir un intenso color púrpura. Además del increíble color que generaba la tintura, una vez fijada a un tejido su color no desmejoraba con el tiempo, sino que con el paso de los años iba adquiriendo un color más puro y apreciado. Esta sustancia es la legendaria Púrpura de Tiro, el potente tinte que valía más que su peso en oro y que se utilizó desde, al menos el 1600 a.C. en Creta, donde las altas capas sociales lo adoptaron como símbolo aristocrático. Según el historiador Teopompo, del Siglo IV a. C., “una toga teñida en púrpura valía su peso en plata en Colofón”, en Asia Menor. Existen crónicas que describen el barco real de Cleopatra, la reina de Egipto, con el velamen teñido en Púrpura de Tiro, en un fabuloso alarde de suntuosidad. Fue el artículo de lujo por antonomasia para los romanos existiendo factorías por toda la ribera mediterránea, algunas de ellas muy famosas como la de Malta, aunque ninguna adquirió tanto prestigio como la de Tiro, en Líbano. El extraordinario pigmento producido en Tiro, también conocido como Púrpura Imperial o Púrpura Antigua, se convirtió en el imaginario clásico en sinónimo de magnificencia y de lujo, utilizándose exclusivamente para teñir túnicas ceremoniales. La obstinación de los emperadores por reservarse su uso llega a extremos exagerados como los de Nerón, que decretó la pena de muerte a quien infringiese la ley que prohibía al común de los mortales vestirse con él. Vitrubio lo considera “el color más precioso y agradable a la vista” y Plinio el Viejo, en su Historia Natural afirmaba que “…la tonalidad de Tiro… se considera de más alta calidad cuando tiene exactamente el color de la sangre coagulada poseyendo, para que el que la ve, un matiz negro, pero con una apariencia brillosa al ser expuesta a la luz”. Plinio también asegura que el Púrpura del norte del Mediterráneo es distinto al producido con el múrice del sur. En ocasiones se mezclaban púrpuras de distintos orígenes para obtener unas tonalidades u otras, e incluso en algunas épocas llegó a mezclarse con tintes más baratos, como Quermes (cochinilla) o Índigo.



El Púrpura de Tiro se convirtió en el objeto de comercio más costoso de la antigüedad.


Para conseguir un litro de púrpura líquida –que después había de ser reducida, concentrada y desecada - se necesitaban cien mil caracoles (lo que según algunas estimaciones actualmente equivaldría a unos 50.000 euros, solo en materia prima). Una vez seco el extracto, la proporción era de 10.000 caracoles por gramo de tintura en polvo. Por todo el Mediterráneo legiones de pescadores recolectaban Múrex para las factorías y en las inmediaciones de las estas se han encontrado auténticas colinas formadas con las conchas de los caracoles desechados (Como por ejemplo en el Mar de Tiro y de Sidón o en Tarento). El hedor que desprendía el proceso de elaboración hacía que este se llevase a cabo lejos de las ciudades pero, debido al secretismo mantenido por los fabricantes, poco o nada se sabe de la técnica seguida para la obtención del tinte. Esa rigurosa discreción contribuyó a acrecentar el aura mítica del púrpura, pero también fue uno de los elementos que hicieron que su modo de obtención se perdiera en el olvido.




El empreador Justiniano vestido de púrpura en un mosaico de San Vital de Rávena del s.VI d.C.


Ya en Bizancio su uso estaba estrictamente restringido por ley y solo podía ser utilizado por la corte imperial, identificándose a un miembro de la familia del emperador como ‘porphyrogentios’, es decir, ‘nacido con la púrpura’. A partir del 312 .d.C. con la conversión de Constantino al cristianismo los emperadores, que ahora ejercían como sumos pontífices (“pontifex máximus”), heredaron el uso exclusivo de la púrpura cuya fabricación –monopolizada por la élite imperial de la corte bizantina- se encontraba ya tremendamente limitada. Hasta que la producción de Púrpura llegó a un abrupto fin con el saqueo de Constantinopla en 1204 d.C. por los cruzados de la Cuarta Cruzada. A partir de ese momento ningún emperador o papa tuvo recursos financieros para proseguir con la producción del tinte lo que, unido al secretismo que rodeaba a los métodos de producción, hizo que la fórmula del legendario Púrpura de Tiro se perdiese para siempre.
Posteriormente se utilizarían tintes sucedáneos, como un líquen tintóreo de las Islas Canarias (El Rocella canariensis). Este sustituto barato se hizo tan célebre que las islas fueron conocidas como Islas Purpúreas. Pero ninguno llegó a alcanzar ni de lejos las propiedades del Púrpura de Tiro.




Roccella canariensis u Orchilla, líquen canario del que seobtenía un sustituto de la Púrpura más económico.



Aún hoy sigue siendo el color utilizado en las indumentarias rituales por las altas jerarquías de la iglesia católica. Pese al extendido error que atribuye la púrpura a los cardenales, las prendas de este color están reservadas para el sumo pontífice y sus obispos, herederos de los purpurados imperiales del imperio romano. La expresión la “púrpura cardenalicia” tendría otras connotaciones más metafóricas, derivadas de conceptos parecidos a “dignidad cardenalicia”, como la dignidad imperial, real, consular, etc,… refiriéndose a rangos jerárquicos que antaño vistieron con ese color.




Con el paso de los siglos el color Púrpura fue desvirtuándose y convirtiéndose en algo más simbólico que físico y un atuendo ceremonial púrpura, podía no ser estrictamente de ese color. En este óleo de Rafael aparece el Papa León X vestido de carmesí, tinte más económico obtenido de las agallas de los quejigos y coscojas que, ante la falta de púrpura, comenzó a simbolizar el alto status de quien lo portase. Pese a no ser estrictamente púrpura, el símbolo del purpurado papal es - y sigue siendo- el mismo que el de los emperadores romanos y bizantinos: Ostentación de poder divino y terrenal.




En este funeral de un alto prelado se puede observar otro ejemplo de tergiversación histórica del púrpura: Los obispos van vestidos de violeta, no de Púrpura.





En este óleo de Napoleón en el Trono Imperial, lo podemos ver también vestido con una capa carmesí, al modo de las purpuradas imperiales de la atigüedad. La Toga Imperial continúa denominándose Toga Purpurada, aunque sea de otro color.




Más de tres milenios después del afortunado paseo de Helena por la playa de Troya, se han realizado numerosos intentos infructuosos –para alivio de los múrices- por recuperar la fórmula perdida de la Púrpura. Del mismo modo, fabricantes de pigmentos y tinturas de todas las épocas intentaron sin éxito conseguir por otros medios el color de los césares. En el s. XIX William Henry Perkin descubrió el sulfato de fenilortotolilsafranina, el primer colorante artificial similar al Púrpura. Fue descubierto en su intento de sintetizar quinina, a partir de derivados del alquitrán de hulla, como remedio contra el paludismo. El tinte purpúreo y estable que inventó este químico inglés casualmente le llevaría a la fama por haberse acercado con una sustancia moderna más que nadie al tinte de Tiro. Actualmente, aunque se desconoce el procedimiento con el que se obtenía el tinte en la antigüedad, se conocen las moléculas colorantes, que son muy parecidas a las que están presentes en el Índigo.

Pero aún hoy, en la era de los colores de síntesis química, donde a través de medios informáticos se puede conseguir virtualmente cualquier color del espectro cromático, el tinte producido en la vesícula de un hermoso caracol marino y que revolucionó en mundo antiguo, sigue constituyendo una auténtica leyenda.


24 comentarios:

  1. Preciosa hitoria. Y lo de la percepción distinta del color púrpura según una persona u otra me parece increíble y me explica muchas cosas.

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  2. me encanto tu blog!!! lleno de figuras y mas esta historia
    increíble la investigación que hiciste >:D
    y me gusta como manejas tus aportes :)

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  3. Muchas gracias, Bea y Javier. Me alegro muchísimo que os guste la entrada. La verdad es que es una historia fascinante y sin desperdicio.
    Un saludo

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  4. Gracias por la historia del Púrpura. Me ha parecido muy interesante de principio a fin.
    Un cordial saludo.

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  5. Gracias a tí por leerlo y por comentarlo. Me alegro que te guste. Un saludo.

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  6. cual es la formula quimica??

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  7. cual es la formula quimica?? xfaa

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  8. Pues el caso es que la fórmula química exacta se desgraciadamente se perdió, aunque se sabe - como pongo en la entrada- que algunos de sus componentes principales son los mismos que aparecen en el índigo, otro tinte impresionante. Creo haber leído en algún lugar que la llamada "Púrpura Han" o "de Han" (creo) fue un tinte muy similar al de Tiro usado en China hace 2.000 años y del que sí se conocería la fórmula química exacta. Yo al menos, sobre la fórmula química el Púrpura e Tiro no tengo más información. Si encuentras algo al respecto, te agradecería que nos lo hicieras saber. Un saludo

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  9. LA VERDAD MUY COMPLETA EXPLICACIÓN SOBRE EL TEMA. GRACIAS POR EL APORTE.

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  10. Gracias a tí por entrar en el blog. Un saludo.

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  11. Me he encontrado este blog buscando info sobre la orchilla. Y me alegro enormemente de haberte encontrado. A partir de ahora me tendrás entre tus lectores.

    Enhorabuena por todo su contenido.

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  12. Muchas gracias por tus palabras y por entrar en el blog. Y un saludo.

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  13. Hola, me interesa el color púrpura, o la púrpura, en especial relacionada con la heráldica y la vexilología. Esa confusión que apuntas, en el sentido de que el púrpura no es ni morado, ni violeta, ni magenta, ni "púrpura". Por ejemplo, el color del león del reino de León.
    Por eso me gustaría, según tú, ¿qué imagen de las que están en esta entrada de tu blog se aproxima más al púrpura, o qué objeto actual, o qué color PANTONE...?
    Un saludo,

    José Manuel.

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  14. Hola José Manuel. Efectivamente el púrpura, o al menos el color que convirtió en legendario al Púrpura de Tiro no es el morado, ni el violeta, ni el magenta, ni siquiera el color que en muchas cartas de colores se donomina cmo Púrpura. Y mucho menos el color de las prendas religiosas denominadas genéricamente como Púrpuras. Como en el espectro de luz visible no existe el púrpura, puede ser un color bastante difícil de definir, aunque sus coordenadas cromáticas están perfectamente establecidas (En HTML: #7D2181, en RGB: 125, 33, 129, en HSV: 298º, 74%, 51% y en CMYK: 60, 100, 0, 0). En cuanto a los colores Pantone, no estoy familiarizado con ellos, pero echando un vistazo a su abanico de colores, yo diría que el Pantone 259 bien pudiera ser un color muy muy parecido al púrpura. En cuanto a en qué lugar podemos encontrar púrpura, las bayas del arándano o del aligustre japonés pueden producir una mancha de un color intenso, que cuando está fresca puede ser muy parecida al púrpura. Entre las ilustraciones de la entrada, fíjate en la de Helena de Troya, concretamente en su túnica. El óleo original poseía un color a medio camino entre el magenta y el carmín, por lo que me tomé la licencia (o el guiño) de "retocarla" y darle un tono púrpura según alguna de las coordenadas cromáticas a las que me refería antes. Me parece muy interesante en lo que estás investigando de heráldica y vexicología, aunque parece ser que el púrpura acabó siendo algo más simbólico que real (sobre todo en heráldica) y no se correspondía con el color que nos traemos entre manos. También tengo entendido que en heráldica era un color excepcional, en tanto en cuanto podía comportarse como "color" y como "metal" pudiéndose sobreponerse indistintamente con cualquier "color" o "metal" y saltándose pues una de las reglas de la heráldica. Un saludo.

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  15. Mirando y rebuscando datos acerca del que deberíamos de considerar como auténtico púrpura me he topado con la carta de colores de Horadam, emblemática marca alemana de acuarelas. En ella aparece el que, según numerosos artistas de renombre, más se acerca al auténtico púrpura. la empresa lo denomina como "Púrpura Magenta 367" (Curiosamente al púrpura se le llama en artes gráficas "Magenta") y está elaborado con un pigmento orgánico de quinacridona. La crinaquidona se utiliza habitualmente para obtener colores carmines y escarlatas, en la gama de los rojos.

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  16. También se debate en heráldica acerca del púrpura, como dices, si es color o metal, aunque lo más aceptado es que es un color. Algún autor cuenta que podría haber comenzado por una mezcla de los demás colores tradicionales, el gules (rojo), el verde (sinople), el sable (negro) y el azur (azul).
    Aun así, me resisto a creer que, antes de la invención de los colores sintéticos, las personas cultas y los pintores, por ejemplo, no supieran cuál era el color púrpura. Porque si hablamos de que vacilaba entre el rojo subido y el índigo, entonces hablamos de lo que nosotros entendemos por colores diferentes; aún más, de cualidades muy distintas, como el cálido rojo y el frío azul... Aunque eso es en nuestra cultura, y puede que en otro tiempo no haya sido así. He leído, creo que en Pastoureau, que en la antigüedad se fijaban menos en lo que nosotros denominamos "color" que en ciertas cualidades, como la brillantez, por ejemplo.
    Frédéric de Portal, autor del siglo XIX, escribe en "El simbolismo de los colores" que el púrpura era, en la antigüedad, un color rojo matizado de azul, aunque a continuación dice que, en heráldica, es mezcla de azur y gules..., para decir un poco más adelante que el rojo predomina en el púrpura...
    Creo que el origen de todas las confusiones está en la polisemia de la palabra "púrpura", y sus desplazamientos a lo largo del tiempo, así como su uso como una palabra de prestigio y culta. Sea como fuere, todos los intentos de "racionalizar" el mundo del color, con todos los códigos y clasificaciones, con las distintas tablas que tratan de estandarizar los colores, no han acabado con la ambigüedad, precisamente porque la relación entre el significante y el mismo color es cultural. Por ejemplo,la palabra "púrpura" apenas se usa en castellano, más que por los que nos interesamos por la heráldica o por estudiosos del color. No se oye a la gente decir que se ha comprado una prenda púrpura; la palabra es demasiado culta. Sin embargo, en inglés sí se usa "purple" que, ojo al traducir, es un falso amigo, pues suele significar lo que nosotros denominamos "morado", que también ha variado con el tiempo, pues nuestro morado actual tiende más al azul...
    No obstante, quizás las cosas sean más sencillas. Ahí va un enlace sobre un púrpura mexicano:
    http://www.mexicodesconocido.com.mx/islas-marias-refugio-de-los-caracoles-purpura.html

    Un saludo,

    José Manuel Diez

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  17. Una prueba del desplazamiento semántico del término "púrpura" del que hablas es el "púrpura cardenalicio" que poco tiene que ver con las antiguas togas purpuradas teñidas con Múrex de las que provienen. Realmente interesante el documento sobre elm púrpura mexicano. Un saludo.

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  18. Gracias por tu artículo. Si tienes algún material más sobre el púrpura, te agradecería que me lo hicieras llegar a la dirección de correo que te escribo al final. He leído que también se extraía púrpura en Cádiz...

    yosefnel@gmail.com

    Un saludo,

    José Manuel

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  19. NO CABE DUDA QUE SIEMPRE HAY COSAS FASCINANTES

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  20. exelente espero q los agradecimientos te gratifiquen

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  21. Muchas gracias por este artículo, me ha encantado!

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  22. muy interesante, como todas las entradas, que voy devorando diariamente....por si puedo aportar algo, echa un vistazo a este enlace de nuestro blog, en el que comento nuestro encuentro con unos singulares pescadores de caracoles, que recolectaban una especie local con la que teñían hilo. Después liberaban al animal, y el tinte purpúreo logrado pasaba antes por las fases de color amarillas y verdes de las que hablas:
    www.aventurasencentroamerica.blogspot.com/2013/02/parque-nacional-bahias-de-huatulco.html
    un abrazo!!!

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