"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

jueves, 28 de julio de 2011

Urania crepuscular, la mariposa de la luz.



Aunque sólo fuese por ser acreedora de una denominación así, ya se trata de una criatura poco común. Una mariposa con nombres tan increíbles como "Urania crepuscular" o "Polilla iridiscente malgache" invita a pensar que tiene que ser forzosamente magnífica, que tiene que ser un ser fuera de lo común. Y en este caso, se trata de algo que es cierto hasta límites asombrosos. Se trata de la Chrysiridia madagascarensis, una polilla diurna habitante de las últimas selvas vírgenes de Madagascar, aunque se la consideraba una mariposa propiamente dicha hasta 1823, año en el que se la reclasificó en el suborden Heterocera, es decir, el de las polillas.
Considerada como el lepidóptero más bello e impresionante del mundo, alcanza casi diez centímetros de envergadura y presenta una amplísima gama de colores en sus alas. Precisamente lo más extraordinario de esta mariposa es que, tanto su diseño como su colorido, parecen mutar por momentos, lo que la convirtió en una auténtica pesadilla para los entomólogos y dibujantes que no lograban definir de forma definitiva un patrón descriptivo de la especie. Científicos, artistas y coleccionistas se vieron inmersos en un laberinto taxonómico ante una especie cuya apariencia mutaba y que fue clasificada como varias especies distintas. El color de este insecto resulta completamente distinto si es contemplado en su hábitat sombrío, bajo el dosel forestal, o si lo es bajo el sol del mediodía, bajo el del ocaso o mediante luz artificial. La respuesta a tan fantástico fenómeno que va más allá de una simple iridiscencia, es que los colores de sus alas no se deben a colores químicos o pigmentos, como ocurre en la inmensa mayoría de los seres vivos, sino a los llamados colores estructurales. Las particulares escamas de las que está recubiertas las alas de la Urania, provocan la dispersión coherente de la luz o difracción, debido a que están compuestas por capas de cutícula superpuestas que producen interferencias ópticas. Así, las nanoestructuras presentes en estas escamas - algunas con separaciones aproximadas de algunas décimas ó centésimas de micrón- reflejan, refractan, difractan y esparcen la luz. Además, la forma curva de las escamas produce el reflejo y la polarización de los rayos de luz.



Los colores e incluso el diseño cromático de las alas de la Chrysiridia cambian radicalmente en función del tipo de luz que reciban, de su intensidad, de su ángulo y de su color. Vistas con luz polarizada aparecen patrones invisibles con la luz normal.



La difracción de la luz provocada en las escamas de las alas de la Urania obedece al mismo fenómeno que descompone a la luz blanca en los colores del espectro cuando atraviesa un prisma transparente.






Fotografía con microscopio de las escamas que cubren las alas de la Urania.




Parece ser que cuando más espectaculares lucen sus colores es con la luz anaranjada del atardecer, a lo que se debería el apellido de "crepuscular". Actualmente la Urania está siendo objeto de numerosas investigaciones en el campo de la óptica y del comportamiento de la luz. Pero no siempre la atención humana se posó sobre esta fascinante mariposa con motivaciones tan científicas y durante la época victoriana fueron capturadas en grandes cantidades para elaborar adornos, bisutería e incluso cuadros con sus alas, lo la convirtió en una especie rara. A esa moda absurda y frívola le siguió la fiebre de los coleccionistas ante cuyos ojos, el interés de la especie crecía de forma directamente proporcional a su cada vez mayor escasez y que aún hoy mantienen vigentes la captura y comercio de Uranias. Por el contrario, para los nativos malgaches, las almas de sus ancestros se aparecen bajo la forma de esta mariposa que es tremendamente respetada por ellos.


Hada de la Urania representada en una cajetilla de cigarrillos de Madagascar.





Grabado de Urania capturada perteneciente al Dictionnaire universel d'histoire naturelle (1849)

de Charles D. d'Orbigny





Cada vez es más infrecuente encontrar en la maltratada isla de Madagascar enclaves vírgenes de selva en la que crezcan las cuatro euforbias endémicas que sirven de alimento a las orugas de Chrysiridia. Ello, unido a que, precisamente la increíble y enigmática belleza de esta mariposa ha captado la atención humana, ha hecho que también cada vez sea más difícil poder contemplar en libertad a uno de los seres más increíbles y refinados a los que la historia evolutiva haya dado lugar.

6 comentarios:

  1. BUeno pienso que esta isla es encantadora por su biodiversidad pero pienso que debe ser peligroso ir hasta alla o por lo menos ir cerca. no se si esta mariposa se encuentre en otros paises.

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  2. Espectacular...
    La Naturaleza esconde a la mas bella maestra del disfraz de la curiosidad del hombre...

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  3. Espectacular...
    La Naturaleza esconde a la mas bella maestra del disfraz de la curiosidad del hombre, engañando sólo con luz.

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  4. Gracias por esta bella lección. Ya me la aprendí Gracias.

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  5. En Centro America existe la Urania Fulgens, que emigra hacia Colombia y Ecuador.

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