"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

lunes, 21 de marzo de 2011

La invasión verde




Es una planta que sólo posee dos hojas (aunque a veces, en un despliegue de frondosidad, llega a tener hasta cuatro), sólo tiene una raíz y produce una de las flores más pequeñas del mundo -esta es del tamaño de una coma (,) y sólo es superada en pequeñez por la flor de la Wolffia, una especie muy similar-. Estos serían motivos más que suficientes para considerar a nuestra insólita especie como una maravilla botánica. Pero ahí no acaba la cosa, pues se trata de una de las pocas especies vegetales que se dispersa, gracias a la movilidad, no de sus semillas, sino de sus propias plantas adultas, habiéndose expandido por todo el planeta. Es la Lemna o Lenteja de agua, minúscula planta flotante propia de aguas estancadas y que podemos encontrar en cualquier remanso o charca de cualquier parte del mundo, si exceptuamos las regiones más próximas a los polos. Para mantener su flotabilidad posee en sus hojas unos "flotadores" lenticulares llenos de aire que, debido a su forma convexa en la parte inferior y plana en la superior, hacen físicamente muy difícil que la planta se voltee. La vía vegetativa es su principal medio de reproducción, produciendo pequeñas plantitas idénticas a su progenitora a un ritmo tal que, en condiciones óptimas puede duplicar su masa a cada dos días. O lo que es lo mismo, un grupo de plantas que pese un gramo, al cabo de dos meses en aguas templadas con nutrientes suficientes puede llegar a sobrepasar la astronómica cifra de medio millón de kilos. El vertigionoso aumento de sus poblaciones es un ejemplo de progresión aritmética en el cambo de la biología. Basta con un pequeño ejemplar de lenteja de agua adherido a la pata de un ánade o focha para iniciar la colonización masiva de una nueva charca o estanque. Y estas son precisamente las armas que han hecho de le lemna una de las plantas superiores más abundantes del planeta: Su impresionante capacidad para multiplicarse y la facilidad con la que puede ser transportada inavertidamente de un lugar a otro. Tales cualidades son bien conocidas en zonas como la del lago Maracaibo en Venezuela, donde ha alcanzado densidades tales que dificulta la navegación y son visibles desde el espacio. Durante años se han puesto en práctica mil y un métodos para su erradicación, o al menos para su control - desde manatíes que pacen kilos y kilos de lentejas de agua hasta la lucha química- pero todos se han mostrado inútiles, por lo que la plaga está considerada técnicamente como fuera de control. Y es que, suponiendo que mediante un potente y novedoso sistema se consiguiese eliminar de un plumazo la mitad de las lemnas del inmenso lago, la población sólo tardaría en restablecerse 48 horas.




Foto satélite del lago Maracaibo en la que se aprecian las inmensas masas de lentejas de agua.



Niños junto al Maracaibo cubierto de Lemnas


Las consecuencias ecológicas de estas plagas de lenteja de agua son dramáticas, pues el denso tapiz de plantitas evita que la luz penetre en el agua con lo que es imposible la supervivencia de las algas y de la cadena trófica que estas sustentan. Pero el desencadenante de las explosiones de esta especie son variables vinculadas a la intervención humana. En condiciones completamente naturales, la lemna aparece en pequeños grupos entre la vegetación de orillas tranquilas. Aunque actualmente en pocos lugares podemos hablar de condiciones completamente naturales y las aguas afectadas por contaminación orgánica - es decir, repletas de nutrientes para las lemnas- son una constante en todo el mundo. Por ello son utilizadas por limnólogos y biólogos como especie indicadora de aguas contaminadas y, en algunos lugares se utiliza masivamente para descontaminar aguas de nutriente como nitrógeno y fósforo, de los que la lenteja de agua precisa gran cantidad. Precisamente en aguas con riesgo de eutrofización – e decir, de quedarse sin oxígeno debido a una desmesurada proliferación de algas unicelulares y bacterias, causada a su vez por la contaminación orgánica- la impenetrable capa flotante de lentejas de agua que en algunos lugares resulta catastrófica, evita que la luz y la radiación solar favorezcan a las especies unicelulares. En el mismo sentido, también evita que la lámina superior del agua se caliente, lo que haría el oxígeno más volátil. En algunas regiones de Asia se están utilizando también como alimento para el ganado – con más proteínas que la soja- o como fertilizante.

Son las dos caras de una moneda de una especie con un gran potencial invasor que, cual caja de Pandora, permanece latente hasta que es abierto por la mano del hombre.

sábado, 19 de marzo de 2011

LA SUPER LUNA LLENA


Hoy, 19 de marzo de 2011, al caer la tarde, concretamente a las 19:29 - en un ratito- tendrá lugar un acontecimiento único. Por el horizonte Este aparecerá una luna llena de proporciones inusualmente grandes. Se trata de la "Luna llena de perigeo"
Las lunas llenas varían de tamaño debido al perfil oval de la órbita de la Luna. Es una elipse con un lado (el perigeo) unos 50 mil km más cerca de la Tierra que el otro (apogeo). Las lunas llenas cercanas al perigeo son alrededor de un catorce por ciento mayores y un treinta por ciento más brillantes que las lunas menores que ocurren en el apogeo de la órbita lunar.
Hoy, la luna llena coincide prácticamente (con una hora de diferencia) son el perigeo, algo que ocurre cad dieciocho años aproximadamente. A esta afortunada coincidencia, añadamos una situación anticiclónica - y libre de nubes- que hará posible que disfrutemos del espectáculo. El sensación de "agrandamiento" lunar se verá agravada cuando esta salga por el horizonte y mantenga el contraste con objetos de referencia en el paisaje.Además del efecto óptico, otras consecuencias de este fenómeno astronómico es la de una pleamar y marea baja acentuadas por la gravedad de la luna.
La última super Luna llena tuvo lugar en 1993 y la próxima será en 2031. Los astrónomos aseguran que en esta ocasión se dan las circunstancias para que sea especialmente grandiosa y quienes contemplaron la última Luna llena de Perigeo afirman que el espectáculo no tiene desperdicio. Por tanto, sobran las razones para no faltar a la cita que tenemos hoy con el firmamento.




Comparación entre la Luna llena normal (Apogeo) y la Luna llena de hoy (Perigeo)

viernes, 18 de marzo de 2011

Ferula





Sus brotes son plumosos, casi gaseosos, con aspecto de nubes verde brillante. De ellos se va desplegando la gran hoja de la Ferula o Cañaheja (Ferula vulgaris). Es una de las mayores humbelíferas que existen y en esta época del año resulta bastante frecuente encontrarla por todo el ámbito mediterráneo, sobre todo en terrenos calizos. Sus huecos y gruesos tallos se utilizaron en la antigüedad para inmovilizar fracturas en dedos u otras partes del cuerpo, de ahí la denominación de "férula" en la medicina actual.


A finales de primavera y en verano, producirá largos tallos dehasta 3 metros, con llamativas inflorescencias verde amarillentas. Y una vez pasado el estío, la planta pierde su parte aérea.




Pero el espectáculo no acaba ahí, pues es en otoño cuando hace acto de presencia el Pleorutus eryngii var. ferulae o seta de cañaheja, un exquisito hongo asociado a las raíces de la Ferula emparentado con la seta de cardo.

martes, 1 de marzo de 2011

Las manzanas de oro de las Hespérides




Las leyendas griegas hacen mención de forma recurrente a un legendario lugar similar a un paraíso terrenal. Se trata del maravilloso Jardín de las Hespérides, un mítico país habitado por las ninfas del atardecer, en que reinaba la felicidad y la primavera era eterna. Pese a tratarse de un país mítico, antiguos autores como Plinio lo sitúan con gran precisión geográfica junto al océano, en el confín occidental del mundo conocido. Es decir, junto a las Columnas de Hércules, al final del Mare Nostrum, cerca de Gades

En este legendario jardín, que a la vez era el huerto de Hera - diosa de las mujeres-, crecía un fabuloso árbol de manzanas doradas que había sido ofrecido como regalo de bodas a la diosa por Gea en sus nupcias con Zeus. Este árbol, al contrario que los manzanos comunes, jamás perdía su follaje y producía su dorado y delicioso fruto, que proporcionaba la inmortalidad a quien lo probase, incluso mientras en el resto del mundo era invierno (¡Qué diferente al pérfido Árbol de la Ciencia, del Bien y del Mal de la mitología judeocristiana!). Pese a que las manzanas eran vigiladas por un dragón de cien cabezas, Hércules consiguió robarlas por lo que, las tres Hespérides, desesperadas, se convirtieron en un olmo, un sauce y un álamo. Por su parte, el dragón huyó avergonzado al cielo del norte, donde aún hoy podemos contemplarlo formando la gigantesca constelación "Draco" o "Sierpe". Finalmente, gracias a Atenea, las manzanas doradas volvieron al jardín donde deberían de permanecer hasta el final de los tiempos.


Hoy, mucho tiempo después de que el mito de aquel paradisíaco vergel dejase de ser tomado en serio por nadie, cada invierno, cuando Draco se ve más brillante, en el confín de poniente, en el extremo oeste del Mediterráneo, precisamente donde moraban las ninfas del ocaso, árboles con lujuriosas copas perennes se muestran repletos de extraordinarios frutos dorados. La ciencia y la historia nos aseguran que es materialmente imposible que el naranjo fuese el árbol de manzanas de oro de las Hespérides, entre otras cosas, porque fue introducido en esta zona por los árabes muchos siglos después. Aún así, la idea resulta tan sugerente que el propio Linneo otorgó la denominación botánica de "hesperidio" a los frutos de los cítricos.






Las hespérides bajo el árbol de las manzanas de oro. El jardín de las Hespérides de Frederic Leighton (1892).