"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

jueves, 24 de mayo de 2012

Ibis eremita: El regreso del pájaro sagrado.



  Puede tratarse sin duda de una de las criaturas más extraordinarias de las que habitan el viejo mundo. Su insólito aspecto, sus desconocidas costumbres, la admiración e incluso reverencia que desde épocas inmemoriales le tuvieron los antiguos, la enrevesada e incierta clasificación taxonómica de la que fue objeto y una escasez que la ha situado en el mismo límite de la desaparición, han hecho del Ibis eremita una especie envuelta en el misterio y en la leyenda. Hace cuatro años, en los acantilados de Barbate, una pareja de Ibis eremita (Geronticus eremita) sacaba adelante a su prole, algo que no ocurría en Europa desde hacía cinco siglos.

viernes, 4 de mayo de 2012

Neptunistas versus Plutonistas


Cerro del Hierro, en San Nicolás del Puerto (Sevilla)

Durante más de un siglo  fue una controversia científica que apasionó a los estudiosos de la época y que, traspasando las fronteras de la geología, y aún las de la ciencia, enfrascó en un encendido debate a buena parte de los geólogos, literatos, filósofos y teólogos de occidente. Hoy, doscientos años después de superado el debate, puede resultarnos inaudito que, durante una época, la sociedad culta se dividiese de forma ferviente entre dos escuelas geológicas: Neptunistas y Plutonistas.

jueves, 3 de mayo de 2012

Amanecer (en Marte)


Tras una noche de 75 minutos, el sol asoma por el horizonte del Círculo Polar Ártico de Marte. La atmósfera, cargada de partículas de polvo y cristales de hielo, hace que la luz matutina de este frío amanecer de agosto se difumine y dé lugar lo que se prevé como un día brumoso.

(Imagen tomana por el aterrizador de la Misión Phoenix, el 25 de agosto de 2008)




martes, 1 de mayo de 2012

El loro de Humboldt y las lenguas perdidas

 Alexander Von Humboldt y el botánico Aimé Bonpland, con el volcán Chimborazo al fondo,
en su "Viaje a las regiones equinocciales del nuevo mundo"

Cuando el naturalista de cabecera de esta bitácora, Alexander Von Homboldt, a principios del año 1800 logró adentrarse en el territorio de los Atures, en la actual Venezuela, no sabía que le esperaba una desagradable sorpresa.
Los Atures eran una tribu guerrera cuyos territorios se extendían por la orilla izquierda del Orinoco y a la que el naturalista berlinés quiso estudiar para ampliar los escasos datos etnográficos y lingüísticos que se disponían de aquella cultura. Sus esfuerzos fueron vanos pues los Caribes, etnia que se había mostrado belicosa con los Atures desde tiempos inmemoriales, había invadido sus territorios, aniquilado a toda su población y borrado del mapa su cultura.