"Cuando un naturalista se enamora de la naturaleza, ya nunca tendrá suficiente"

Sir David Attenborough

domingo, 22 de septiembre de 2013

LA GASTRONOMÍA DEL EXTERMINIO (O cómo cocinar un Dodo)



Dodo de Mauricio (Raphus cucullatus)


   Leonardo Boschetti aconsejaba en su Tratado de las artes Culinarias acerca de la mejor forma para dejar listo para cocinar a un Dodo de Mauricio (Raphus cucullatus). Esta curiosa ave eventualmente podía llegar de mano de navegantes portugueses a los puertos europeos, procedente de la Isla de Mauricio y mantenida en las bodegas de las naves como garante de carne fresca en la larga travesía transoceánica. Se trataba de una especie que, dada su incapacidad para volar o correr – fruto de decenas de milenios de evolución en un entorno sin predadores- , podía ser “recolectada” más que cazada, lo que la convirtió en un candidato demasiado fácil para acabar en las despensas de aquellos navíos.

martes, 20 de agosto de 2013

El silencio creador de bosques



 El sorpresivo y repentino canto del mirlo entre las zarzas,  el chisteo de la curruca y el canto aflautado de la oropéndola;  el escandaloso arrendajo en la lejanía y el martilleo del pico picapinos en algún tronco no más cercano; el reclamo monótono de los grillos, los alacranes cebolleros y las cigarras; las castañas caen a ráfagas, la hojarasca crepita, las tensiones de los viejos fustes rechinan con su cimbra y las ramas murmuran con el viento; el zorro grita todo lo alto que le es posible delimitando su pequeño reino, el corzo ladra, las ranas intentan atraer consorte mediante su reclamo -a la vez que delatan la situación de la pequeña charca- y desde la vaguada llega la berrea del venado desafiando a sus competidores;

jueves, 25 de julio de 2013

La mujer de los pájaros




   Con toda seguridad nunca aparecerá en revistas científicas ni de divulgación. Del mismo modo que su labor jamás se verá reconocida en los foros conservacionistas ni será avalada de forma oficial por las organizaciones que se dedican a la preservación del medio ambiente. De hecho, su trabajo no posee el valor científico ni la espectacularidad necesaria para todo ello. Ella no entiende de contingentes poblacionales, de patrones de distribución, de protocolos veterinarios en fauna silvestre ni de etología de los fringílidos. Ni falta que le hace.